Cuestiones sapienciales para esfinges

LAS PREGUNTAS QUE SE LE HACEN A LAS ESFINGES

Este artículo es importante porque relaciona la magia con la alquimia y la sabiduría del antiguo Egipto. Dentro de la cultura egipcia tenemos dos figuras básicas que son las pirámides y la esfinge.

Las cuatro sustancias fundamentales: Tierra, Aire, Fuego y Agua propias de los griegos, se relacionan con la esfinge egipcia: aire por las alas (Géminis), agua por los senos de mujer (Cáncer), tierra por el cuerpo de toro (Tauro) y fuego por las garras de león (Leo).

Fijaros que los 4 signos del zodíaco asociados a la esfinge: Tauro, Géminis, Cáncer y Leo, son consecutivos, estando representados los signos fijos, mutables y cardinales.

Por otra parte la forma de las esfinges representan las cuatro propiedades del agente mágico universal: calentar, enfriar, disolver y coagular. Esto es alquimia. Uno de los principios de la alquimia está aquí representado: Solve et Coagula.

Vemos pues que la figura de la esfinge relaciona el saber clásico gnóstico con el egipcio y con el saber alquímico. El nexo que une todos esos troncos sapienciales es la magia.

Las preguntas paradójicas que el hombre, puede formular, son las siguientes.

 

PRIMERA.: ¿Se puede escapar a la muerte?

De dos maneras: En el tiempo, curando y previniendo las enfermedades: en el espacio, perpetuando por el recuerdo la identidad personal en las transformaciones de la existencia.

La vida es el resultado y no puede conservarse sino por la sucesión y perfeccionamiento de las formas. La ciencia del movimiento perpetuo o continuo es la de la vida y ésta la de la naturaleza. Esta ciencia, que me
ha sido revelada por espíritus ultraterrenales, tiene por 0bjeto la justa ponderación de las influencias equilibradas.

Debes tener presente, por lo tanto, que toda renovación se opera por la destrucción, y que así toda generación es una muerte y toda muerte una generación.

 

SEGUNDA.: ¿Existe la piedra filosofal?. En caso afirmativo, ¿Cómo hallarla?

Los metales en las entrañas de la tierra se forman como los planetas en el espacio, por las especialidades de una ley latente que se descompone, atravesando diversos medios ambientes.

Apoderarse de un medio en el cual la luz metálica es latente antes de que se especialice y colocarla en el extremo y polo positivo, es decir, al rojo vivo, por un juego obtenido o prestado por la luz misma, tal es todo
el secreto de la gran obra. Se comprende que esta luz positiva, en su grado extremo de condensación, es la vida misma convertida en fija y puede servir de disolvente universal y de medicina a todos los reinos de la naturaleza.

Pero, para arrancar a la mascarita, al aestibium al arsénico, su esperma metálico, vivo y andrógino, es preciso un primer disolvente, que puede ser un monstruo mineral salino, mas contar con el concurso de la electricidad y del magnetismo.

El resto se hace por sí mismo, en un solo vaso, en un solo hornillo y por el fuego graduado de una sola lámpara.

TERCERA.. ¿Puede el ser terrestre hacerse servir por los espíritus?

Los espíritus sólo se ponen al servicio de seres soberanos que saben encadenar sus turbulencias, ordenar sus apetitos y refrenar sus pasiones.

La inmortalidad del alma es un dogma consolador y deben temer un castigo los que tengan la temeridad de mirar hacia la otra vida con los ojos de la existencia terrenal. Por eso los muertos evocados se aparecen con los ojos tristes y coléricos, y quejándose de haberles turbado en su reposo, sólo profieren quejas y amenazas.

 

CUARTA.: ¿Qué son mi clavícula, mi cetro y mi anillo?

Mis claves o clavículas son fuerzas racionales y religiosas manifestadas por signos, y que sirven menos para evocaciones que para preservar a los hombres de cometer aberraciones en las experiencias relativas a la magia.

El sello resume las llaves; el anillo indica el uso. Mi anillo es a la vez cuadrado y circular, representando el misterio de la cuadratura del círculo. Recordemos que este misterio se resolvió matemáticamente con el moderno concepto de integral definida.

Se compone de siete cuadrados, dispuestos para formar un círculo. Se adaptan a él dos engarces, el uno circular, de oro, y el otro, cuadrado, de plata. El aro debe ser hecho de filigrana de siete metales.

En el engarce de plata se engarza una piedra blanca, y en el de oro roja, con estas signaturas : Sobre la blanca el signo del macrocosmo. Sobre la roja el signo del microcosmo.

Cuando se coloca el anillo sobre el dedo, una de las piedras debe mirar hacia afuera y la otra hacia dentro, según se quiera mandar a los espíritus de luz o a las potencias de las tinieblas. Te explicaré el poder de este anillo. La voluntad es todopoderosa cuando se arma de las fuerzas de la naturaleza.

El pensamiento está muerto u ocioso, mientras no se manifiesta por el verbo o por el signo, no pudiendo entonces excitar ni dirigir la voluntad.

El signo es la forma necesaria del pensamiento y el instrumento indispensable de la voluntad. Cuanto más perfecto el signo, tanto más fuerte es la fórmula del pensamiento, y, por consecuencia, más poderosa la fuerza de la voluntad. Si la fe ciega transporta las montañas, ¿qué es lo
que no hará una fe esclarecida por una ciencia completa e inmutable?

Mi anillo, con su doble sello, es toda la ciencia y la fe de los magos, resumida en un signo. Es el símbolo de todas las fuerzas del cielo y de la tierra y de las leyes santas que las rigen, sea en el macrocosmo celestial,
sea en el microcosmo humano. Es el talismán de los talismanes y el pentáculo de la magia.

QUINTA.: ¿Puede preverse el porvenir por cálculos ciertos?

Nada en la vida ocurre por azar. El azar es lo imprevisto, pero lo imprevisto por el ignorante ha sido previsto por el sabio.

Todo acontecimiento, como toda forma, resulta de un conflicto o de un equilibrio pueden ser representadas por números. El porvenir puede ser determinado por el cálculo. Lo que pone en este párrafo es el concepto de determinismo.

Toda acción violenta está determinada por el cálculo. El porvenir está en el pasado y el pasado en el porvenir (principio de continuidad y diferenciabilidad). Cuando el genio prevé, se acuerda. Los efectos se encadenan tan necesaria y tan exactamente a las causas que, a su vez, se convierten en causas de efectos nuevos, tan conformes a los primeros en su manera de producirse, que un solo hecho puede revelar al vidente toda una genealogía de misterios. (Determinismo laplaciano)

Además, Moisés ha dicho: «La ley del señor está escrita sobre tu frente y sobre tus manos»

 

SEXTA.: ¿Puede hacerse el bien o el mal por influencias mágicas?

La voluntad del hombre lo modifica todo, hasta el punto de que la sola impulsión de un hombre puede cambiar el equilibrio de un mundo. El menor de éstos podría de un soplo, dilatando el calórico latente de
nuestra tierra, hacerla estallar y que desapareciera en el espacio como una pequeña nube de ceniza. ¿Qué mucho, pues, será que con un otro soplo desvanezca la felicidad de sus semejantes?.

Los hombres están imantados como los mundos, e irradian su luz especial como los soles. Los unos son absorbentes, los otros irradiadores. Nadie está aislado en el mundo: todo hombre es una fatalidad o una providencia.

 

SÉPTIMA.: ¿Qué es preciso hacer para ser un verdadero mago?

El hombre que dispone de las fuerzas ocultas de la naturaleza, sin exponerse a ser aplastado por ellas, es un verdadero mago.

Se le reconocerá en sus obras y en su fin, que es siempre un continuado sacrificio.

 

OCTAVA.: ¿En qué consisten las fuerzas de la verdadera magia negra y de la MAGIA ROJA?

En buscar el equilibrio, que es el orden y el movimiento, que es la ciencia. La ciencia del equilibrio y del movimiento es la ciencia absoluta de la naturaleza.

El hombre, por medio de esta ciencia, puede producir y dirigir los fenómenos naturales, elevándose siempre hacia una inteligencia más alta y más perfecta que la suya.

La magia puede decirse, por lo tanto, que es el medio de que se vale la excelsa divinidad para que los hombres lleguen a la suprema perfección.

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